22 mayo 2018
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Antonio Grandío: “La universidad gallega necesita más mimo y  cariño por parte de las empresas”
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12 May 2018 | 08:00h
Antonio Grandío: “La universidad gallega necesita más mimo y cariño por parte de las empresas”
Hoy hablamos con el catedrático en economía de la Universidad de A Coruña Antonio Grandío. Con él analizamos el buen momento que vive la economía gallega y los grandes retos de futuro a los que se enfrenta, entre ellos, conseguir un sistema empresarial más robusto y competitivo.

Excepto en algunos sectores, Galicia ha tenido tradicionalmente un déficit de inversión ¿Hemos mejorado algo en este aspecto?

Galicia no es un destino preferente para la inversión extranjera, eso está claro desde hace años. Es cierto que ha habido entradas de algún fondo de capital riesgo en algunas empresas, especialmente en el sector alimentario, pero el nivel de inversión productiva no es el deseable. De hecho, hay un exceso de dinero y el crédito total no se ha recuperado. Con respecto a los años previos a la crisis, estamos aun por debajo de forma importante.

¿Y qué se puede hacer al respecto?

Pues eso depende de varios factores. En primer lugar, de las iniciativas empresariales, porque en estos momentos los tipos de interés están en su nivel más bajo. También depende de la evolución de la inversión extranjera y de que las empresas atraigan esa inversión. Si conseguimos, mediante concentraciones, hacer empresas más grandes, serían ellas las que tirarían de la inversión productiva.

Empresas más grandes y más internacionalizadas ¿no?

Galicia tiene una gran ventaja, todas sus empresas que se vuelcan en el exterior tienen un comportamiento excepcional. De hecho, somos la segunda comunidad autónoma con mejor saldo exterior y una de las que mejor evoluciona desde hace años. Y este ritmo se va a mantener también este año, aunque esté un poco concentrado en el sector textil y el del automóvil. Además, últimamente muchas PYMES se han incorporado al comercio exterior. Esto es clave para el desarrollo de la economía gallega y para conseguir el redimensionamiento empresarial que necesitamos.

UN PAÍS QUE NO APOYA A SUS EMPRENDEDORES ES UN PAÍS QUE VERÁ LIMITADO SU FUTURO”

Vivimos tiempos en los que la tecnología lo está envolviendo todo ¿Son competitivas las empresas gallegas en este aspecto?

Las empresas gallegas más modernas y competitivas, que son muchas, están al mismo nivel que el resto, si no no podrían competir como lo hacen a nivel global. Es verdad que hay sectores que están más referenciados al pasado que al presente, empresas que la banca financia con mayor dificultad y son aquellas que la crisis ha dejado atrás muy dañadas.

Ese cambio tecnológico va acompañado de un cambio en los perfiles que demandan las empresas ¿Se está adaptando la universidad gallega a este fenómeno?

Yo creo que sí. La universidad aporta cosas muy importantes, basta ver los grupos de investigación que hay en las universidades gallegas y lo que aportan entidades emblemáticas como la Facultad de Informática de A Coruña o la Escuela Superior de Ingenieros de Caminos. En el campo biotecnológico tenemos la Universidad de Santiago y en el mismo Campus de Lugo se están haciendo cosas muy interesantes. En Vigo hay proyectos de telecomunicaciones e ingeniería industrial importantísimos. La universidad gallega lo que necesita es que las empresas la miren con más mimo y más cariño.

Y en cuanto a emprendimiento ¿Se están dando las condiciones adecuadas para fomentar nuevos proyectos?

Para los emprendedores la ayuda siempre es poca. Si se tuviera en cuenta el retorno de esas pequeñas inversiones, se dedicarían más fondos y se reduciría la burocracia. Imagina si se dedicarán, por ejemplo, 20 millones de euros al año a 60 proyectos que valgan la pena, y al año siguiente se duplicara la cantidad en base a cómo vayan funcionando. Sería rentable incluso descontando una tasa de mortandad del 30%. Un país que no apoya a sus emprendedores es un país que verá limitado su futuro.

ESTAMOS MUY CERCA DE RECUPERAR LOS NIVELES DE EMPLEO PRECRISIS”

¿Qué momento vive la economía gallega?

Pues en estos momentos está creciendo bien, los últimos datos indican que el paro se está reduciendo y es previsible que este año el crecimiento del PIB esté entre el 2,8% y el 3%. Se está notando sobre todo en la producción industrial, la evolución del consumo y en la dinámica de los distintos sectores productivos. Hay una buena cartera de contratación en los astilleros y la construcción está empezando a tirar, sobre todo en las ciudades. La demanda de viviendas y la venta de automóviles también evolucionan mejor.

Según la EPA, la tasa de desempleo en Galicia es del 14,7%, ligeramente por debajo de la estatal. ¿Cuándo recuperaremos los niveles precrisis?

Ya no queda mucho. En abril se redujo en 20.000 personas con respecto al mismo mes de un año antes y es previsible que se reduzca pronto en otras 18.000.

También parece que viven un buen momento las cuentas públicas ¿Seguiremos cumpliendo con la regla de gasto?

Es que las cuentas públicas gallegas siempre han ido bien. De hecho, en los peores años de la crisis, también registraron un cumplimiento exacto de los planes de estabilidad del Ministerio de Hacienda. Un buen indicador de ello es que la calificación crediticia que nos dan las agencias de rating es igual que la de la economía española. En ese contexto, yo creo que no hubiera sido malo pedir algo más de financiación a través de los Fondos de Liquidez Autonómica (FLA) porque hemos solicitadp mucho menos que otras comunidades.

Los tipos de interés van a empezar a subir y el programa de compra de deuda del BCE va a finalizar ¿Cómo afectará eso los próximos años a nuestra economía?

De momento no tenemos que preocuparnos. El programa de compra de deuda no va a finalizar de golpe, de hecho hasta el mes de octubre se seguirán comprando 30.000 millones de euros mensuales de países de la zona euro. Y los tipos de interés van a subir de forma lenta en un plazo de dos o tres años. El objetivo del BCE es que la inflación esté en el entorno del 2% y en esos estamos un poquito lejos.

A no ser que la cosa se complique...

Hay algún peligro como la evolución de los precios del petróleo. Todas las previsiones se están haciendo con un precio del barril de Brent de 75 dólares. Si se produjera un cambio brusco y al alza y la inflación se disparase en Europa, podrían adelantarse las decisiones en política monetaria. Pero en principio la idea es que se produzca de forma progresiva. En cualquier caso, esta situación tiene que terminar antes o después porque no es coherente que nos estemos financiando en las condiciones que lo estamos haciendo.