23 enero 2019
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Darío Tojeiro: “Para crear una empresa hay que estar dispuesto a aprender"
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11 Jan 2019 | 09:26h
Darío Tojeiro: “Para crear una empresa hay que estar dispuesto a aprender"
Hoy en Industria Gallega hablamos de energía eléctrica 100% renovable con Darío Tojeiro, un emprendedor nacido en Santiago de Compostela que en 2014 se lanzó a crear su propia empresa de energía. Iniciativa E. Nova S.L. es una empresa especializada en la comercialización de energía eléctrica renovable que permite a las pymes ahorrar dinero en su factura mediante unos planes completamente personalizados para cada cliente. 

¿Cómo se benefician vuestros clientes?

De diversas formas. En primer lugar, proporcionamos unas condiciones más transparentes en el contrato. En nuestras cláusulas contractuales no hay ningún tipo de condición abusiva ni servicios de los que el cliente no esté informado, tampoco hay penalizaciones en caso de que el cliente rescinda el contrato, con lo cual al final la factura es totalmente transparente, es lo que corresponde. En segundo lugar, los precios que ofertamos normalmente son más bajos que los de la competencia porque tenemos unos márgenes más razonables y justos. También podemos añadir el trato personalizado y directo que damos,  porque nosotros trabajamos con pymes, entonces no tenemos carteras de un gran número de clientes, lo que nos permite dar un trato más directo a los clientes que tenemos. Por último, la flexibilidad. Somos bastante flexibles a la hora de fraccionar los pagos de una factura grande. Por otro lado, la energía que comercializamos es 100% renovable. En algunos casos eso les interesa a los clientes porque pueden poner una etiqueta en el local y pueden venderlo y usarlo como marketing en función de la imagen que quiera dar la empresa.

¿Cuánto puede llegar a ahorrar el cliente?

Depende mucho de las condiciones previas que tuviera, de la compañía que tuviera contratada anteriormente y de lo profundamente que revise el cliente su facturación y la frecuencia con que la facture. Normalmente, los ahorros suelen estar entre un 5% y un 15%. Por debajo de un cinco es raro, y por encima de un 15 sería un contrato muy mal ajustado. Solemos movernos entre esos valores.

¿Cómo conseguís abaratar los costes?

Básicamente, los costes para las comercializadoras son todos los mismos, todas las comercializadoras compramos la energía en el mercado eléctrico y prácticamente tenemos los mismos costes. Hay algunos componentes del precio que sí que varían, pero la diferencia está en los márgenes. Nosotros fijamos unos márgenes bastante constantes para todo tipo de clientes, entonces en general conseguimos buenos ahorros. No ponemos unos márgenes muy abusivos en unos clientes para rebajárselos a otros.

“Energía inteligente para organizaciones inteligentes”. ¿Quiere decir eso que elaboráis planes concretos que se adapten a las necesidades de una determinada empresa?

Sí. Quiere decir que todas las ofertas que realizamos son personalizadas. Cuando un cliente contacta con nosotros, o cuando nosotros contactamos directamente con algún cliente o a través de algún contacto, lo primero que hacemos es solicitarle la factura y todos aquellos datos que pueda tener de la facturación eléctrica y los consumos y, en base a ello, hacemos una oferta totalmente personalizada, analizando la potencia que tiene contratada, el tipo de consumo que tiene y el tipo de perfil de consumo. De este modo, le recomendamos los mejores parámetros de contratación, tanto en el tipo de tarifa que se aplica, como en la potencia contratada, etc. Es decir, no tenemos un paquete de tarifas y productos estándar como suelen tener la mayor parte de las comercializadoras. Esto también es posible por lo que comentaba antes. Como tenemos una cartera centrada en pymes y no de un volumen exagerado, podemos estudiar cada caso con mucho más detalle y siempre podemos ofrecer un ahorro en prácticamente todos los casos.

¿Operáis solo en Galicia?

Operamos fundamentalmente en Galicia, que es donde tenemos aproximadamente el 75% del volumen. El otro 25% lo tenemos en Cataluña. Tenemos algún cliente en otras partes de España, pero es totalmente residual. Galicia y Cataluña son las comunidades donde tenemos redes comerciales más implantadas, sobre todo en la primera. Nosotros nos centramos sobre todo en el ámbito rural ya que generalmente es donde menos competencia hay y donde encaja mejor nuestro modelo, porque es más directo, más personalizado hacia el cliente, más de confianza, y en el rural es más fácil establecer esos vínculos más duraderos, el cliente es más fiel. A pesar de que inicialmente es más reticente a entrar, si se consigue romper esa barrera de entrada, si se consigue crear un nombre, después mantenerte es más fácil que en la ciudad donde los clientes están continuamente cambiando de una compañía a otra, se dejan vender al mejor postor con esos comerciales que llaman a su puerta para venderles básicamente humo.

“EL SECTOR ELÉCTRICO ESTÁ BASTANTE DESPRESTIGIADO”

¿Es un sector complicado para un emprendedor?

Crear una empresa requiere ser autodidacta porque al final te tienes que enfrentar a muchos temas, a muchos campos y, en general, a muchas cosas de las que antes no tenías ni idea y que no tienen que ver con lo que uno ha estudiado. Hay que estar dispuesto a aprender. En nuestro caso inicialmente fue difícil porque es un sector bastante complicado que requiere de una estructura, sobre todo informática, bastante grande y compleja para poder echar a andar. Lo que más trabajo nos costó no fue la parte burocrática de crear la empresa. Al final, son una serie de trámites que puedes encontrar en internet 100 millones de manuales de cómo hacerlo y cualquiera puede. Lo más difícil fue esa complejidad que presenta el sector en el que trabajamos y que es inherente a él, así como la competencia. Además, es un sector que está bastante desprestigiado y requiere bastante pedagogía con los clientes para demostrar que no es lo mismo que lo que te están vendiendo otros.

¿Existen buenas iniciativas para impulsar el emprendimiento en Galicia?

Subvenciones e iniciativas para impulsar el emprendimiento sí que hay. La Xunta de Galicia tiene bastantes líneas tanto para autónomos como para nuevas empresas, lo que pasa es que en nuestro caso no entrábamos en ninguna porque no nos ajustábamos, el tipo de actividad que desarrollaba la empresa no encajaba con los que la Xunta considera que son actividades estratégicas, entonces no pudimos obtener ninguna. Emprender siempre es complicado, ya sea en Galicia o en cualquier otro punto de España, ya que los trámites son más o menos los mimos. Aquí nos facilitó bastante las cosas un organismo que pertenecía a la Universidad de Santiago de Compostela. Nos asesoraron en todo lo que es el alta y los temas burocráticos. Facilitan bastante las cosas cuando uno no tiene ni idea.

¿Habéis contado con algún tipo de subvención?

Inicialmente no, pero posteriormente sí obtuvimos dos a través de la Cámara de Comercio, una para la contratación de una empleada (te financian prácticamente el 50% del coste en el primer año) y otra para mejorar el sistema informático. En ese caso la Cámara de Comercio lo que hace es financiar prácticamente el 80% de la inversión en un sistema informático que cumpla unas determinadas características.

¿Qué objetivos tenéis de cara al futuro?

De cara al futuro tenemos previstas dos líneas fundamentales. En primer lugar, ampliar la red comercial aquí en Galicia, contratando un nuevo comercial en plantilla, porque ahora mismo tenemos uno y querríamos tener dos ya que el modelo ha sido exitoso y nos gustaría replicarlo en otras zonas de Galicia. Estamos muy focalizados en diferentes zonas geográficas, creemos que es mejor tener una presencia fuerte en zonas más pequeñas que no intentar abarcar todo el territorio gallego. Al final, la comercialización es un pastel muy grande, hay clientes en todas partes, no es algo tan específico y puedes enfocarte mucho en una zona concreta. La otra línea que tenemos prevista es empezar a hacer proyectos de producción renovable, fundamentalmente fotovoltaica, porque ahora con el nuevo Real Decreto que el Gobierno sacó hace unos meses, se eliminaron las trabas legislativas que existían contra la fotovoltaica, por lo que está despegando, no solamente nosotros sino que todas las empresas se están moviendo hacia ahí porque entre el abaratamiento de costes y la eliminación de la incertidumbre legal, es bastante interesante invertir ahí.

¿Cómo ha evolucionado la empresa a lo largo de su trayectoria?

La empresa empezó hace cuatro años y medio, en el 2014. Inicialmente era solo yo echando a andar el proyecto, en una primera fase de toma de contacto, de tener bien claro cuál era la operativa, cuáles eran los costes, la estrategia, el mercado, etc. Desde entonces la empresa ha cambiado bastante, tenemos las tareas mucho más especializadas, mucho más repartidas, sabemos muy bien después de este rodaje cuál es el cliente objetivo que nos interesa y el nicho donde puede haber más mercado. Actualmente somos seis socios, de los cuales tres trabajamos en la empresa a tiempo completo: yo, una administrativa con un contrato indefinido y un comercial que trabaja para nosotros. En los próximos dos o tres meses se incorporará también otro socio a tiempo completo, por lo que ya seremos cuatro dedicando todo su tiempo al proyecto.

¿Por qué el mercado eléctrico?

La idea empezó estando todos los socios trabajando en diferentes cosas. Queríamos emprender. Un socio de Cataluña tenía bastante experiencia en el tema del sector eléctrico y poco a poco fuimos hablando, vimos que había una oportunidad, que el sector se había liberalizado y que desde entonces habían aparecido muchas pequeñas comercializadoras. Concretamente, en Galicia solo existía una además de nosotros, y así sigue siendo. Vimos que había una oportunidad grande y decidimos lanzarnos.