21 octubre 2019
Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook Síguenos en Linkedin
Emma Álvarez: “Sargadelos es como el ave fénix. No debe dinero a los bancos y tiene sus conflictos resueltos”
Comparte   
03 May 2019 | 08:00h
Emma Álvarez: “Sargadelos es como el ave fénix. No debe dinero a los bancos y tiene sus conflictos resueltos”
Hoy en Industria Gallega hablamos con Emma Álvarez, Control Manager de Sargadelos, una de las marcas gallegas más emblemáticas que en los últimos años ha pasado uno de sus momentos más duros. Sin embargo, estos hechos han fomentado que la compañía se reinventara abriendo nuevos nichos de mercado y que impulse su modelo de negocio, remontando la producción hasta las 30.000 piezas mensuales.
 
 
Sargadelos es una de las compañías con más historia en Galicia y en sus casi 180 años de vida ha pasado por momentos duros, incluido algún cierre. ¿Cómo es posible salir a flote?
 
La marca Sargadelos va unida a trabajo y talento. En las cinco etapas que conforman la evolución de Sargadelos, las personas que estuvieron al frente contaban y cuentan con una alta capacidad intelectual, sabiendo innovar en la justa medida a la vez que se está en la vanguardia del diseño, manteniendo la calidad y el carácter cultural e histórico.
 
En estos procesos de renovación, ¿se ha llegado a perder algo de la esencia de la identidad de la compañía?
 
No, desde Sargadelos se ha sabido mantener su identidad y esencia a lo largo de todo este tiempo y se puede ver cierta continuidad no solo en los diseños, sino también, y especialmente, en las calidades del producto comercializado. Somos una empresa vanguardista que ha sabido rehacerse a lo largo de los años adaptándose a nuevos mercados y nuevas tendencias.
 
En estas nuevas tendencias está, por ejemplo, la creación de una línea textil, y otras de complementos y joyerías. ¿Cómo y cuándo se decide abrir estos nuevos mercados?
 
La línea de joyería es la más antigua, y casi nace a la par que esta nueva etapa de Sargadelos, con creaciones desde la década de los 70. Hoy mantenemos la esencia de lo tradicional a través de la clásica Placa María tallada y pintada a mano, pero conjugamos lo tradicional con nuevas líneas de joyería con porcelana más contemporáneas y modernas.
Las otras líneas de negocios nacen después de la crisis surgida en 2014 a raíz del concurso de acreedores, en un intento de diversificar la producción y afianzarnos en el mercado sin perder el espíritu sargadeliano, nuestra identidad, potenciando y actualizando la compañía.
 
¿Qué tiene Sargadelos de especial que diferencia a otras cerámicas?

La Cerámica de Sargadelos es especial en su esencia. A lo largo de los años se supieron conjugar cuatro factores que nos hicieron única en el mercado, el diseño, la cultura, la historia y la calidad.
La premisa de Isaac Díaz Pardo era dar a conocer la cultura gallega a través de sus creaciones cerámicas, hoy en día, con un diseño vanguardista no hay pieza de Sargadelos que salga al mercado sin tener una historia detrás vinculada a nuestra cultura.
Una de las señas de identidad que diferencian nuestra producción es que Sargadelos es una de las pocas fábricas de porcelana que sigue utilizando la técnica decorativa del estarcido, que consiste en la decoración mediante plantillas recortadas a mano a través de las cuales se aplica pintura con un aerógrafo. También hay piezas pintadas con pincel a mano.
Además, otro punto que contribuye a que nuestra cerámica sea única es que la segunda cocción de la porcelana se hace a 1435º C, siendo una de las pocas fábricas de porcelana europea que lo hace a una temperatura superior a la habitual, consiguiendo así una porcelana blanca y traslúcida.
 
Sargadelos es una seña de identidad de Galicia, una marca que abandera la identidad gallega por todo el mundo y un símbolo de su cultura. Películas localizadas en esta Comunidad Autónoma sacan sus vajillas en escenas, Estrella Galicia se sirve en muchos puntos de España con grifos vuestros e incluso la Xunta utilizaba piezas de Sargadelos como obsequios institucionales. ¿Qué importancia tiene vincular un producto a una tierra?
 
El vínculo de una marca a una tierra ayuda a hacer país y el hecho de que Sargadelos sea un referente dentro de la cultura y de la historia de Galicia, en un momento como el actual donde la tendencia del producto gallego está en alza y es sinónimo de buen hacer y calidad, es una puerta abierta de cara el exterior.
 
¿Es la producción artesanal una especie en peligro de extinción?

Para nada, es más, yo diría que todo lo contrario, cada vez son más valorados los productos artesanos y las nuevas generaciones más conscientes de las diferencias de producción.
 
Desde la crisis, el poder adquisitivo de los españoles se ha visto reducido, y a la vez existe una mayor conciencia a la hora de cuidar la economía doméstica. Los precios de Sargadelos no están al alcance de cualquier bolsillo. ¿Esto se nota en la actividad de la compañía? ¿O en el perfil del cliente?
 
Afortunadamente la facturación de Sargadelos está creciendo y como consecuencia la producción. Nuestros artículos son muy demandados para regalo de valor, contando al mismo tiempo con un sector muy fidelizado que tiene verdaderos museos Sargadelos en su hogar. El cliente típico de Sargadelos tiene un perfil muy variopinto, con un amplio abanico de edades y condiciones sociales. Pero es cierto que, y aunque no nos guste encasillar, nuestro cliente tipo tiene un perfil económico medio-alto y hay un fuerte perfil de cliente especializado en el mundo del diseño.
Sargadelos en este mundillo es muy apreciado y eso lo podemos ver con reseñas que hacen diseñadores como el inglés Jasper Morrison, que además es cliente de Sargadelos; o el director creativo Nick Vinson, que en marzo publicó un artículo sobre nuestras creaciones en la revista de estilo de vida de lujo del periódico inglés The Time, la The Time Luxx. También es significativo que nuestros artículos estén a la venta en el Moma, el museo de arte moderno de Nueva York, a través de las Moma Design Stores.
Y por otro lado, las nuevas líneas de negocio como marroquinería o complementos están ayudando a llegar a perfiles aún más variados.
 
Como comentabas antes, hace pocos años la empresa pasó por un duro momento económico que incluyó un ERE en 2010 y un concurso de acreedores en 2014. Cuando comenzó la recuperación, demandas sindicales y judiciales, que siguen resolviéndose todavía en los tribunales, supusieron otro revés económico para la compañía. ¿Cómo está Sargadelos hoy?
 
Hoy, Sargadelos no debe dinero a los bancos, es un grupo empresarial saneado que se encuentra en alza tanto a nivel de incremento de plantilla, como de facturación, y cuya máxima es seguir haciendo las cosas bien y prosperando paulatinamente con paso firme.
Tras la crisis de principios de década podemos decir que estamos en un buen momento, pasamos una época donde la marca y una vez más, el trabajo, el esfuerzo y la constancia nos ayudaron, cual ave fénix, a resurgir de nuestras propias cenizas.
La facturación está creciendo año tras año, aunque de forma tímida: en 2018 rozó los seis millones de euros, un 26% más que en 2015, el primer año tras el concurso de acreedores.
 
Los acontecimientos de los últimos años fueron muy polémicos y mediáticos. A raíz de esto, ¿creéis que Sargadelos ha perdido prestigio o que se ve a la marca desde otra perspectiva?
 
Sargadelos sigue siendo una marca reconocida dentro y fuera de Galicia, con una clientela fiel que valora nuestra calidad y nuestro diseño por encima de la mala prensa que pudiéramos tener a raíz de acontecimientos poco afortunados de los que supimos reponernos. No hay que olvidarse que un porcentaje alto de concursos de acreedores acaban en liquidación y cierre y que Sargadelos se sobrepuso a esa situación gracias a la inyección de liquidez de uno de los accionistas, Don Segismundo García, que desde hace un par de semanas es el Administrador único de la empresa con un porcentaje del 90 % de la propiedad, lo que supone además una dirección centralizada con una única cabeza visible.
El conflicto laboral de agosto de 2018 es pasado, es un conflicto resuelto con las partes trabajando con normalidad dentro de la planta de producción.
 
¿Cómo es la plantilla de Sargadelos?
 
El grupo empresarial está formado por dos plantas de producción y una planta de logística. Los tres centros de trabajo suman cerca de 200 trabajadores, siendo una empresa que actualmente genera empleo estable.
El 65% de la plantilla trabaja en la fábrica de Cervo (Lugo), y el porcentaje restante en Sada (A Coruña), donde está la distribuidora de producto terminado y la otra planta de producción.
 
Y es una plantilla altamente femenina, ¿verdad?
 
Sí. Sargadelos siempre se caracterizó por ser una empresa moderna y de masa femenina, que forma el 75% de la plantilla y el 50% del cuadro de dirección.
  
Los perfiles creativos y la mano de obra que conforma Sargadelos son muy específicos y muchos de sus empleados llevan decenas de años en la empresa ¿Es complicado encontrar esta mano de obra?
 
En cuanto al perfil creativo no es fácil encontrar el talento necesario para conjugar innovación y vanguardia con tradición y cultura para no renunciar a nuestro espíritu sargadeliano. Hoy contamos con un equipo de diseño propio, formado por gente joven en edad, pero con curtida experiencia y profesionalidad.
En cuanto a la mano de obra de la planta de producción, no debemos obviar que somos una empresa manufacturera y artesana, por lo que se necesita personal muy meticuloso y riguroso en el trabajo. Desgraciadamente, el 90 % de las nuevas incorporaciones carece de formación específica, pero les ofrecemos formación para que, en un tiempo relativamente corto, lleguen a ser buenos profesionales.
 
Esta meticulosidad os ha llevado a estar presentes en casi todos los rincones del Estado e incluso en países tan lejanos como Japón, famoso por su porcelana, México o Australia. ¿Desde cuándo y cómo fue el proceso de internacionalización?
 
La internacionalización en Sargadelos tuvo lugar a finales del siglo XX. Por ejemplo, a Japón se exporta desde 1995 y hemos tenido galerías en Milán o Porto.
Como decía antes, estamos resurgiendo de nuestras propias cenizas y el gran reto de cara a 2020 es abrirse un hueco en el sector del lujo o semilujo fuera de Galicia y España. Precisamente este punto es el talón de Aquiles de compañía, ya que las exportaciones suponen un 5% del volumen total de facturación.