19 marzo 2019
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Isabel Viéitez (Galician Brew): “La pasión es el secreto para emprender”
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26 Oct 2018 | 08:15h
Isabel Viéitez (Galician Brew): “La pasión es el secreto para emprender”
Hoy hablamos de Galician Brew, una empresa dedicada a la fabricación de cervezas artesanales que nació hace tres años en la provincia de Pontevedra. Este año, ha sido uno de los 15 proyectos seleccionados en la última convocatoria de la aceleradora ViaGalicia y cuenta también con el apoyo del programa Galicia Emprende. Su creadora es Isabel Viéitez, con quién hablamos hoy. Además de haber sacado adelante su propio proyecto, Isabel es miembro asociado de la iniciativa Pink Boots Society, una asociación formada por mujeres y cuyo objetivo es reivindicar su papel en la industria cervecera.  

¿Cómo ha sido el proceso de lanzar tu propia cerveza?

Empezamos hace tres años con una producción pequeña, testando el producto y distribuyéndolo localmente. Yo estaba formada en elaboración de vino y tuve que especializarme y formarme. Ha sido duro y muy emocionante a la vez ver crecer el proyecto y hacerlo nosotros con él. El sistema, las administraciones y la legislación, no está pensado para emprender sino para recaudar. En ese sentido es muy eficiente, pero lo es muy poco en cuanto a apoyar al emprendedor.

¿Habéis necesitado algún tipo de apoyo económico para empezar?

Al principio tuvimos el apoyo del GDR - Condado Paradanta y eso fue muy importante para nosotros. En cuanto a financiación, todo lo que hemos ido ganando se ha reinvertido en el proyecto para seguir creciendo y para eso hay que estar dispuesto a sacrificarse.

Este año habéis sido habéis sido uno de los 15 proyectos seleccionados en la última convocatoria de la aceleradora ViaGalicia. ¿Qué os aporta?

Viagalicia es un programa en que aporta al emprendedor formación y financiación y, a medida que tu proyecto avanza, vas accediendo a la financiación. Con ellos estamos aprendiendo a gestionar el proyecto como una empresa, han ampliado nuestra visión, y, por qué no decirlo, nos han ayudado a superar complejos. Hay que pensar que un proyecto como el nuestro, pequeño y desde el rural, nace con muchas dificultades. En cuanto al dinero, proporciona una subvención de 25.000 € y préstamos participativos de hasta 100.000 € a los que vas accediendo si el proyecto crece.

También contáis con el apoyo del programa Galicia Emprende...

Sí…De momento han aprobado una ayuda para la ampliación de la fábrica, pero antes hay que hacer todo el proyecto, costearlo todo, justificar y luego solicitar el pago de la ayuda. Para el emprendedor, requiere pulmón, un esfuerzo muy grande y asumir un riesgo que debería anticipar la administración, lógicamente con alguna garantía.

Con la ampliación de la fábrica supongo que aumentará también la producción…

Ahora estamos produciendo 2.000 litros mensuales, con la nueva fábrica pasaremos a 10.000 litros, con la posibilidad de seguir creciendo. Esperamos en 2019 conseguir esa cifra y hacer crecer el proyecto.

¿Alguna iniciativa nueva de cara al futuro?

Nos motiva mucho desarrollar nuestra actividad en el entorno rural en el que estamos y crear oportunidades. Desde hace dos años estamos plantando lúpulo y cada año ampliamos plantas y producción. Hay vecinos interesados y sería fantástico dejar de comprar o importar y usar la producción local. También acercar la fábrica a todo aquel que quiera visitarla y conocer nuestros procesos, que la gente pueda apreciar una elaboración artesanal profesional y moderna, sin uso de químicos ni añadidos, sólo materia prima de primera calidad y respetando los tiempos de producción y maduración.

¿Cómo es el proceso de producción?

Para nosotros lo primero es el producto y luego las ventas. Por eso, nuestros procesos respetan los tiempos, usamos frío y tiempo en la maduración en lugar de clarificantes industriales. Utilizamos materias primas ecológicas y de primera calidad en lugar de maíz o arroz. En la empresa hoy en día hay cuatro personas trabajando.
 
Esto os diferencia de las cervezas de producción no artesanal.

Sí. La cerveza industrial va en dirección contraria, buscan la automatización de procesos y eliminan puestos de trabajo. Hay fábricas enteras de cerveza industrial donde solo ves cintas transportadoras y máquinas, usan químicos añadidos y bombardean con un marketing invasivo para identificarse con algo natural o auténtico, pero no lo son. Para ellos lo primero son las ventas, los beneficios y la imagen, pero nunca el producto. Para nosotros no. Hay clientes que ven esto y apuestan por nosotros y eso es muy ilusionante. Los consumidores están cambiando y se preocupan por lo que consumen, quieren productos naturales.

En un mundo tan competitivo como es el de la cerveza, ¿qué marca la diferencia en Galician Brew?

La pasión por lo que hacemos. Creemos en lo que hacemos, sabemos que es bueno y lo compartimos. Nuestra cerveza es natural, sienta bien y, además, está llena de matices y de vida. Nos encanta aprender y crecer con el producto, mejorando y haciendo cosas nuevas. La gente puede conocernos y ver que lo que decimos es lo que hacemos. Como nos gusta decir, hacemos cerveza auténtica, esa es la pasión que nos mueve y que es contagiosa. 



Las dos primeras cervezas que lanzaste al mercado se llaman Sabela y Curuxa. ¿Por qué esos nombres?

Curuxa porque en la bodega en la que empezamos anidaban las Curuxas y Sabela porque es Isabel en gallego. Estamos orgullosos de ser una empresa gallega, es nuestra esencia, por eso nuestras etiquetas están en gallego y nos representamos con esta identidad.
  
Actualmente comercializáis 8 cervezas diferentes. ¿Tenéis previsto lanzar alguna más?

Para Samaín, lanzaremos Curuxa Samaín, con calabaza asada y canela. Es una cerveza de temporada muy potente. Además estamos haciendo pruebas para seguir lanzando nuevas variedades al mercado, nos encanta inventar.

¿Dónde se pueden adquirir vuestras cervezas?

Contamos con la suerte de tener clientes en proximidad que nos han apoyado desde el principio, pequeños bares, restaurantes y tiendas en toda la provincia de Pontevedra y en A Coruña, donde tenemos distribución. Además hay cadenas como Vegalsa y Gadis, de los que ya somos proveedores, que apuestan también por el producto local. Es un trabajo diario, pero es muy reconfortante ver como hay profesionales que les preocupa lo que venden y apoyan nuestro proyecto.

¿Y fuera de Galicia?

Nos encantaría seguir creciendo en espiral, ampliar la proximidad sin perder nuestra esencia. Hoy, los grandes núcleos de la cerveza artesanal son Madrid y Cataluña. Nos iremos acercando poco a poco.

Además de haber creado tu propia empresa también formas parte de la iniciativa Pink Boots Society. ¿Qué papel juegan las mujeres en la industria cervecera?

El sector cervecero es un sector en el que la mujer tiene poca representación, en la cerveza artesanal también es así. En PBS queremos poner en valor el papel de la mujer en el sector, hay grandes profesionales y emprendedoras que queremos hacer visibles. Además hay programas de formación, becas y proyectos compartidos que ayudan al desarrollo profesional.

¿Te has encontrado personalmente con alguna dificultad por el hecho de ser mujer?

La verdad es que pertenezco a una generación de cerveceros artesanales muy colaborativa, que me han ayudado mucho, no me siento menos por ser mujer y siempre me han tratado con mucho cariño y respeto. Empezando por los asociados de AECAI (Asociación Española de Cerveceros Artesanales Independientes) y continuando con los profesores y profesoras de la Universidad de Alicante, especialmente Raúl Tejerina, David Castro y Boris de Mesones. He aprendido mucho con ellos y estoy muy agradecida. Formamos un grupo al que me siento especialmente orgullosa de pertenecer. Pero eso no impide que pongamos en valor nuestro papel y animemos a otras mujeres a seguir esta profesión apasionante.

¿Se están dando pasos adelante para el reconocimiento de las mujeres en este ámbito o seguirá siendo, en un futuro próximo, un mundo dominado por hombres?

Yo creo que tenemos que ser profesionales y luchar por lo que creemos. No me considero dominada, y no creo que sea fácil de dominar. Empecé como emprendedora y ahora hay tres personas trabajando conmigo, dos mujeres y un hombre, todos implicados en lo que hacemos. Me gustaría contratar más trabajadores, más mujeres, porque hay muy buenas profesionales. Así es como tendremos el reconocimiento, a través de nuestro talento y esfuerzo. Cuando llega el 8 de marzo hay muchos mensajes apoyando la lucha de las mujeres, y yo siempre me pregunto, ¿cuántas de esas empresas (muchas grandes cerveceras o distribuidoras) apuestan de verdad por las mujeres?. 

En general, ¿es más difícil emprender siendo mujer?

En este país nos han dicho que lo mejor es ser funcionario, y ser emprendedor o empresario estaba mal visto. Lo difícil de emprender es mantener todos los días la ilusión, luchar por lo que uno cree y estar dispuesto a trabajar lo que haga falta para sacar un proyecto, las facturas y las nóminas todos los meses. Tengo dos hijas, y procuro cada día prepararlas para afrontar retos, arriesgarse, tener espíritu crítico y luchar por lo que creen, sin dejar que les pisen y sin pisar a nadie. La pasión es el secreto.