20 julio 2019
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Paula Rivera Lamata: “La digitalización requiere un trabajo constante”
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09 Nov 2018 | 07:53h
Paula Rivera Lamata: “La digitalización requiere un trabajo constante”
Hoy en Industria Gallega hablamos de digitalización con Paula Rivera Lamata, una arquitecta pontevedresa que se lanzó a emprender tras la crisis. Experta en transformación digital, cuenta con varios proyectos, entre los que destaca Arquiknowmadas, una empresa enfocada a ayudar a las empresas de aquitectura a adentrarse en el mundo de internet y el marketing digital. Además, colabora estrechamente con la Asociación de Empresarias de Galicia.  

Vivimos en un momento en el que la digitalización se ha convertido en esencial para cualquier empresa ¿Es mayor el reto cuando hablamos de pequeñas empresas?

Es un reto de todas las empresas.  Es cierto que las grandes empresas normalmente ya tienen detrás equipos de marketing especializados y ya cuentan con apoyos desde dentro. El gran reto para el pequeño comercio, para el pequeño empresario, para el autónomo, es que muchos no se han dado cuenta de que la situación ha cambiado. Lo primero que se requiere es una toma de conciencia. Muchos autónomos están tan metidos en sus negocios que, a veces, no se dan cuenta de que hay estadísticas que hablan de que un 30% de las empresas tienen problemas para conseguir clientes. Es decir, no se dan cuenta de que a veces no es tanto un problema de financiación sino de no conseguir clientes.

Unos clientes que han cambiado y tienen nuevas demandas…

Sí…Una de las quejas más recurrentes es la de “trabajo mucho pero cobro poco”. Y es un gran problema porque muchos no se dan cuenta de que las reglas del juego han cambiado. Venimos de atravesar una crisis que ha afectado a muchos sectores, por no decir a casi todos. En el caso de la construcción, que era el motor económico de este país, el parón ha sido brutal. Muchos compañeros han tenido que cerrar sus estudios de arquitectura porque no tenían casi ni para pagar la luz  el teléfono. La crisis ha sido muy dura. El hecho de no encontrar clientes es un problema, pero también lo es el hecho de no saber renovarse y reinventarse.

¿A qué retos  concretos se enfrentan las empresas de arquitectura?

Los negocios de arquitectura están muy anclados en el “siempre se ha hecho así”. Pero hay cosas que han cambiado. Mi respuesta siempre es proactiva, hago que se pregunten qué están haciendo para cambiar esta situación. Tomar la decisión de digitalizarte conlleva un proceso. Además, hay que tener en cuenta que los procesos de compra en arquitectura son largos, no es como comprar un reloj.

¿Cómo es ese proceso?

Hay que revisar el modelo de negocio y trabajar mucho en el posicionamiento de la marca, en cómo diferenciarse en internet. Yo siempre les digo a mis clientes que hay tres grandes etapas. La primera, es la parte de entrar en la red, que implica elegir el canal de difusión, la página, seleccionar las redes sociales estratégicas, etc. Hay que tener en cuenta que no todos los negocios de arquitectura son iguales, así que no todas las estrategias lo serán. Ese posicionamiento en internet es un trabajo constante. La segunda etapa es trabajar la marca, diferenciarse, encontrar algo que te haga único, especializarse, adaptar tu negocio a ti mismo y saber comunicar esa propuesta de valor. La tercera fase sería la de implementar esa estrategia, desarrollar estrategias automatizadas de captación de clientes, etc. Es decir, aspectos más avanzados.


En tu caso personal, has tenido que experimentar esa transformación y ese cambio de orientación para llegar a crear este proyecto que es Arquiknowmadas.

Arquiknowmadas es el resultado de mi  propio proceso de evolución personal y como emprendedora. Yo antes era una “troglodita digital”, no tenía redes sociales. A los dos días de terminar mi carrera, hace casi 19 años, ya conseguí trabajo en un estudio de arquitectura. No tuve ni que molestarme en buscar trabajo o en hacer un solo currículum. Comencé a ejercer, no era su socia ni estaba contratada pero firmaba mis propios proyectos. Además, durante diez años estuve compaginando este trabajo con otro como arquitecta en el Colegio de Arquitectos de Galicia. En lo peor de la crisis, eso se terminó. Una compañera pidió la reincorporación, mi despido era el más barato y me quedé fuera. Año 2011, cinco millones de parados…Cuando parecía que tenía la vida soñada me quedé sola, sin trabajo y en medio de un divorcio con tres niños a mi cargo. A nivel personal, mi cambio de vida fue enorme.

Y a raíz de ello decidiste emprender…

Tenía muy claro que montar un estudio de arquitectura tradicional no tenía ningún sentido. Era un suicidio económico. También tenía claro qué quería y necesitaba libertad y pensé que internet era la solución. Por eso, dije: voy a montar un negocio digital. Me considero muy afortunada porque al tener el colchón del despido, eso me dio margen para maniobrar y trazar el plan, y empecé a formarme y a hacer cursos. Pasé de no saber nada a emprender distintos negocios, algunos con más éxito y otros con menos. Al final es un proceso de aprendizaje. Un día me di cuenta de todo lo que había aprendido y sentí la necesidad de transmitirlo. Además, al tener tres niños, tenía muy claro que necesitaba esa libertad que muchas veces el trabajo como arquitecto no te permite. Y esa necesidad de compatibilizar mi vida personal con mi vida profesional fue una de las cosas que me llevó a emprender en este negocio. Siempre he pensado que los arquitectos ayudamos a mejorar el mundo en el sentido de que creamos edificios, hacemos ciudades y ayudamos a la gente a que viva mejor. Es mi visión. Yo a ellos les ayudo a mejorar sus negocios porque, muchas veces, se vuelcan tanto en lo artístico que no se dan cuenta de que lo que tienen entre manos es un negocio.

Antes de Arquiknowmadas también lanzaste otros dos proyectos,  AulaDOMUS y ARQsCorner.

Tenía claro que quería emprender y tuve mucha suerte de que me concedieran desde la Consellería una subvención de Fomento do Traballo das Mulleres Emprendedoras. Tenía un proyecto para montar un Market Place de cursos enfocados a la arquitectura y, paralelamente, el Colegio de Arquitectos me propuso organizar unos cursos de formación de temas más técnicos. Como tenía dos proyectos en paralelo, no quise tomar la decisión de hipotecar mi nombre, así que decidí no usarlo como marca. Fruto de eso tomé la decisión de abrir Arquiknowmades que, actualmente, es mi proyecto estrella.

Eres un ejemplo de que de todo se puede salir. ¿Te ha ayudado esa mala experiencia durante la crisis a que ahora ese asesoramiento que proporcionas sea más realista y más alentador?

Sí, sobre todo en formaciones. Me lo planteo como un ejercicio de responsabilidad porque, al final, le estás diciendo a otra persona, “si yo he podido tú también”. Creo que es un mensaje muy importante, sobre todo de cara a las mujeres emprendedoras. Cuando te das cuenta de la situación que vivimos muchas mujeres a causa de la brecha salarial comienzas a preocuparte. De hecho, uno de los post más visitados de mi blog (https://arquiknowmadas.com/blog/)habla sobre mujeres y arquitectura. A mí, personalmente, nunca me han discriminado en mi vida profesional. Trabajaba en el Colegio de Arquitectos, cobraba lo mismo que mis compañeros, llevaba las obras y mandaba yo. Pero soy muy consciente de que hay sectores en los que por el mero hecho de ser mujer, cobras un 40% menos. Y eso es una gran injusticia. Dos de mis hijas son niñas. Cuando empecé a ser consciente de esto comencé a involucrarme más en temas de emprendimiento femenino, por eso colaboro con la Asociación de Empresarias de Galicia.