20 julio 2019
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Ramón Talín: “Nuestros clientes fueron los que nos pidieron extendernos a otros países”
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10 May 2019 | 08:00h
Ramón Talín: “Nuestros clientes fueron los que nos pidieron extendernos a otros países”
Hoy en Industria Gallega hablamos de impuestos con Ramón Talín, director general de 60 Días, empresa coruñesa dedicada a la recuperación del IVA desde 2008. Hoy procesan una media de 60.000 tiques diarios en España, a los que se suman otros llegados del resto de Europa y países de Iberoamérica. Esto supone una recuperación para las empresas de más de 30 millones de euros anuales, la mayor cifra del Estado. El volumen de trabajo les ha hecho desarrollar su propio software y su nombre se debe al tiempo que, en un principio, tardaban en resolver los requerimientos.
 
 
¿Cómo nace la idea de fundar 60 Días?
 
La ley del IVA exige que cuando un servicio es recibido por una empresa o profesional, la cuota de IVA soportada solo puede ser deducida si la empresa o profesional se encuentra en posesión de una factura completa tal y como la exige el Reglamento de Facturación.
A partir de esa idea tan simple, nos encontramos con que la mayoría de las empresas y profesionales no deducían esas cuotas soportadas debido, en algunos casos, a las dificultades para acceder a dichas facturas y, en otros, al elevado coste que suponía su solicitud y posterior contabilización de facturas simplificadas, que, en muchos casos, tenían una cuota de IVA de muy pocos céntimos.
Así que nos centramos inicialmente en ese proyecto y, una vez consolidado, nos centramos en nuevas vías de optimización en la gestión del gasto.
 
Empezasteis con financiación propia. Pero ¿con qué dificultades os encontrasteis al principio?
 
Nos encontramos con dos problemas básicos. El mayor problema consistió en diseñar y poner en funcionamiento los procesos que permitieron digitalizar y contabilizar, con la debida trazabilidad y seguridad, un volumen enorme de documentos. El segundo fue más de trabajo de campo: cerrar una amplia red de proveedores colaboradores que canjeasen las facturas simplificadas previamente entregadas a sus clientes por facturas completas que les permitiesen recuperar las cuotas de Iva soportadas en el plazo de cuatro años, el que señala la normativa tributaria.
 
¿Qué tiene de especial 60 Días que la ha convertido en la compañía de recuperación del IVA más importante de España?
 
Básicamente, nuestro volumen de acuerdos con los proveedores que canjean los tiques por facturas. Comenzamos en el año 2008 y desde entonces no hemos dejado de incrementar el volumen de proveedores colaboradores. Hoy contamos con más de 30.000 proveedores colaboradores, solo en España. Esto, y nuestra especialización en el campo, es lo que nos distingue de la competencia.
 
Ya contáis con oficinas fuera de España y estáis proyectando abrir otras nuevas. ¿Cómo surge y se desarrolla vuestro proceso de internacionalización?
 
Nuestros clientes, en general grandes compañías con filiales o establecimientos permanentes en otros países, fueron los que nos pidieron extendernos a otros países. Hay que tener en cuenta que el IVA deriva, al fin y al cabo, de una directiva europea. Con ciertas variaciones, el procedimiento de recuperación de IVA nacional es trasladable a muchos otros países.
 
¿Y esta proyección de expansión hacia dónde mira?
 
Estamos en un proceso de expansión en todos los países de la Unión Europea y en otros de Iberoamérica.
 
Para poder trabajar, habéis desarrollado una tecnología propia. ¿Ibais más allá de lo que ya existía en el mercado?
 
Hoy procesamos una media de 60.000 tiques diarios, para lo cual es indispensable contar con una tecnología propia y en constante actualización, basada en el procedimiento de reconocimiento óptico de caracteres. Este modelo permite adjuntar la imagen del documento original a la factura de canje, de forma que incorporamos toda la información obligatoria, como el CIF, el IVA desglosado, el número de factura y el concepto. De esta manera, evitamos errores y el proceso es totalmente transparente.
 
Cada año, las empresas pierden por este dinero atascado unos 1.000 millones de euros. Aun siendo la empresa de este tipo más grande del Estado, hacéis referencia a la recuperación de unos 30 millones de euros anuales; solo un 3%. ¿Son muchas las empresas las que desconocen esta posibilidad de recuperar el IVA? ¿O el problema pasa por que es un proceso algo más complejo en el que algunos trámites se pierden en el camino?
 
El problema principal es la atomización de las cuotas de IVA soportadas. Hay que tener en cuenta que el gran volumen no se encuentra en las grandes compañías, sino en las pymes y autónomos que concentran la mayor parte de las cuotas de IVA soportadas. Y nuestro modelo es eficiente a partir de ciertos volúmenes. Por eso nos encontramos de lleno en un proceso de extender nuestro modelo de negocio a empresas cada vez más pequeñas. Nuestro cliente tipo es una grande compañía con un elevado número de trabajadores, como del sector farmacéutico, consultoras, constructoras, retail, alimentación, industriales, etc.
 
Aunque ya existía jurisprudencia al respecto, en 2012 la Dirección General de Tributos se estableció la obligatoriedad de canjear los tiques ordinarios en facturas en un plazo máximo de cuatro años. ¿En qué ha afectado para las compañías?
 
Quizá haya ayudado a dar más notoriedad y publicidad a esta práctica. Al igual que ha hecho recientemente el nuevo suministro inmediato de información del IVA, que incluye a las facturas de canje como una de las tipologías de facturas que deben de ser informadas a la Administración Tributaria.
La negativa a la emisión de las facturas constituye una infracción tributaria grave. Sin embargo, esta conducta es anecdótica, con unas tasas de recuperación superiores al 90%. Y de ese 10% de cuotas no recuperadas, muchas se deben a establecimientos que en el momento de la solicitud ya no están operativos y tenemos dificultades en localizar a los administradores o responsables.
 
Tanto al inicio de vuestra actividad como hoy, ¿cómo reaccionan las empresas ante vuestros requerimientos?
 
Muy bien, teniendo en cuenta que, al principio, por tratarse de una práctica más desconocida, era un poco más lento. Hoy en día el proceso es mucho más conocido y el periodo que transcurre entre la solicitud de las facturas de canje y la obtención de las facturas completas es mucho más corto.
Hoy, muchos de los proveedores a los que hemos ido solicitando facturas se han ido convirtiendo a su vez en clientes nuestros al comprobar en la práctica la agilidad del procedimiento y los resultados obtenidos en un corto período de tiempo.
 
En 2017 habéis duplicado vuestro tamaño respecto al periodo anterior y esperáis que en este 2019, el crecimiento de vuestro volumen de negocio sea de un 250%. ¿A causa de qué tanto incremento?
 
Se trata de un proyecto de resultados recurrentes, por lo que la sucesiva incorporación de clientes va aumentando progresivamente el volumen de negocio. Igualmente hay que tener en cuenta el proceso de expansión internacional que estamos abordando, precisamente, de la mano de nuestros propios clientes, y la ampliación de los servicios que prestamos.
 
¿Qué futuro le espera a 60 Días?
 
Estamos en fase de implantación del proyecto de recuperación de IVA nacional en otros países y, en paralelo, reforzando el crecimiento de otras áreas de negocio como son la recuperación del IVA de los gastos de Comunidades de Propietarios y los servicios de asistencia para dar cumplimiento a los requerimientos de suministro inmediato de información del IVA.
Prestamos igualmente otros servicios como son los de digitalización y gestión documental, contabilización automática de facturas, u optimización de tributos locales, pero siempre sobre las mismas bases: aplicar procesos tecnológicos para conseguir eficiencias y obtener ahorros en la gestión administrativa de las empresas.