21 noviembre 2018
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LA EMPRESA DE LA SEMANA: Roberto Verino
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07 Nov 2018 | 08:15h
LA EMPRESA DE LA SEMANA: Roberto Verino
Hoy en Industria Gallega hablamos de Roberto Verino, una prestigiosa firma gallega que se ha convertido un sinónimo de elegancia. Su creador es Roberto Mariño Fernández, nacido en Verín (Ourense) en 1945. Su marca es una de las más reconocidas en España, tanto por su calidad como por sus diseños, y está presente también en Portugal y en Latinoamérica, donde actualmente la compañía centra sus estrategias de expansión. A sus 73 años, se ha convertido en uno de los nombres con mayor prestigio y más consolidados de la moda española.

Roberto Mariño Fernández comienza su relación con el diseño en su época de estudiante. En los años 60 se trasladó a París, donde estudió Bellas Artes  y diseñó sus primeras colecciones. Es precisamente en esa ciudad, especialmente vinculada al mundo de la moda, donde abrió su primera tienda en el año 1983, solo un año después de haber creado su primera colección bajo la marca Roberto Verino. Roberto Mariño se convertía así en el segundo español en tener un punto de venta en la capital francesa. Sus primeros pasos como empresario fueron, como ha repetido el diseñador en varias ocasiones, “a la fuerza”. Y es que cuando volvió a España, lo hizo con la responsabilidad de desarrollar la firma francesa, Billy Bonny, en nuestro país. Desde luego, como empresario siempre le ha ido bien. Poco después de abrir su primera tienda y lanzar su primera colección propia, en 1984,  ya desfilaba para la Pasarela Cibeles, actualmente llamada Mercedes-Benz Fashion Week Madrid. A finales de los 80 comenzó a colaborar con los grandes almacenes El Corte Inglés, contrato que mantiene a día de hoy. Su pasión por el arte de la moda y el diseño le llevó, en el año 1999, a fundar la Asociación de Creadores de Moda en España, junto con otros prestigiosos diseñadores como Jesús del Poco, Antonio Pernas, Angel Schlesser y Modesto Lomba.

Latinoamérica, principal foco de expansión.

Actualmente la firma cuenta con 140 puntos de venta, sumando los de España, Portugal y México. En 2017, cerraban su cifra de negocio en algo más de 33 millones de euros. Aumentaba así el número de ventas por superficie en un 8% tras centrarse en la reestructuración de su red de tiendas, lo que le obligó a llevar a cabo algunos cierres. Una estrategia que comenzó en el año 2016 y que se ha centrado en la renovación de tiendas emblemáticas. Ahora, y desde ese año, el foco de sus esfuerzos se centra en ampliar y afianzar su proceso de internacionalización.

Roberto Mariño Fernández sabe que posicionarse en nuevos mercados exteriores no siempre es fácil. En 1998 abrió su primera tienda en Lisboa, aunque los resultados no fueron los esperados. Tuvieron que pasar algunos años para que la firma Roberto Verino consiguiera unas buenas cifras en Portugal, país donde hoy opera con cuatro puntos de venta y que se ha convertido en uno de sus principales mercados.  En el año 2016 la compañía aterriza en América del Sur y abre su primera tienda en México, que hoy en día se consolida como su mercado más importe a nivel internacional y donde cuenta ya con cuatro puntos de venta, además del canal online. De cara al futuro próximo, en 2019 la firma gallega se prepara para entrar en seis nuevos países latinoamericanos bajo el modelo de franquicias, y pasará a estar presente en Perú, Colombia, Chile, Costa Rica, Panamá y Ecuador.

Calidad e innovación.

El mundo de la moda es complicado y es algo que todo buen diseñador sabe. Por eso, para mantenerse hay que renovarse y adaptarse a los cambios, tanto del mercado como de los consumidores. Eso sí, sin abandonar la calidad y los valores que conforman una marca. Roberto Mariño es consciente de ello y, por eso, una de sus máximas es la innovación. En 2016 se convierte en el primer diseñador español en sumarse al movimiento internacional “See now, buy now”. Al contrario de lo que tradicionalmente siempre se ha hecho en una pasarela, las colecciones que en ellas se presentan pertenecen a la temporada en curso y las prendas están previamente disponibles para sus consumidores. De este modo la compañía se adapta a la inmediatez que actualmente exige el mercado. Además, en los últimos años ha añadido a sus creaciones otros productos como perfumes, cerámica, interiorismo y una línea de accesorios. Pese a algunos cambios estructurales, la firma ourensana siempre se ha mantenido fiel a sus principios: excelencia en el patronaje, calidad en los tejidos y elegancia. Su trabajo y sus diseños le han llevado a ganar importantes premios en el sector, como la “Aguja de Oro”, tres “T de Telva”, el “Prix d’Excellence” de Marie Claire o la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Además, este creador cuenta una galería de exposiciones llamada Espacio de Arte Roberto Verino, donde distintos artistas acuden a mostrar sus obras. Allí, actualmente, se puede disfrutar del “Nihil”, un proyecto del fotógrafo Miguel Auria, finalista del Premio Galicia de Fotografía Contemporánea.

Fuera del ámbito artístico, Roberto Mariño se ha sumergido también en el sector vitivinícola a través de un proyecto familiar que comparte con su padre y sus hermanos y que le ha llevado a fundar su propia bodega: Viña Verino.