4 agosto 2021
Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook Síguenos en Linkedin
La coruñesa Scio diseña la primera chaqueta con calefacción incorporada del mercado
Comparte   
21 Jul 2014 | 11:08h
La coruñesa Scio diseña la primera chaqueta con calefacción incorporada del mercado
La empresa coruñesa Scio Innovation Technologies empezará a vender en septiembre sus chaquetas con calefacción incorporada, una prenda que según sus creadores es única en el mundo y permite al usuario seleccionar la temperatura a la que desea estar a través de una aplicación de móvil y mantenerla estable. Esta innovación fue desarrollada en alianza con el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), que aportó la patente de los tejidos calefactables, basada en una tecnología de carbono. La firma coruñesa desarrolló la nanotecnología que permite generar el calor con una batería del tamaño de un teléfono móvil y una gran autonomía y controlarla a través de un teléfono inteligente.

Scio trabaja ya en la confección de los primeros 50 ejemplares que ya tienen comprometidos con varios mayoristas españoles de prendas de trabajo para su distribución entre empleados de cadenas de frío o de estaciones de esquí. El encargo llegó poco después de la presentación del producto en el último Salón Internacional de Seguridad (Sicur), celebrado en el Ifema de Madrid el pasado mes de febrero.




El director general de Scio IT, Pablo Bermúdez, explica además que la firma ya tiene un prototipo de alfombra calefactable de 100 vatios de consumo que actualmente una gran empresa tiene en pruebas en varios puntos de España, incluida Galicia, aunque de momento no puede revelar más datos. La tecnología de Scio podría aplicarse, según su creador, a cualquier prenda, como unos guantes o botas de esquí, y el mismo usuario podría controlar el calor de todas las prendas a través de la misma aplicación de móvil. La firma ha testado el interés del sector en aplicar su tecnología a mobiliario, también de jardín.

Bermúdez reconoce que en el mercado ya existían aproximaciones a un producto como éste, aunque en su mayoría se basan en el uso de resistencias, similares a las de la calefacción doméstica, con un mayor consumo, y son prendas muy pesadas. La chaqueta desarrollada por Scio es ligera, ergonómica y tienen un tacto agradable. Incorpora una batería del tamaño de un móvil que pesa entre 30 y 40 gramos, va incorporada a la prenda y está conectada a cuatro calefactores en la espalda y el pecho que distribuyen el calor uniformemente. El director general de Scio destaca que el sistema funciona con una tensión de entre 12 y 48 voltios, inocua para el ser humano y está testado para evitar que el tejido llegue a arder, y también para evitar descargas en caso de que la prenda se rompa.

El proyecto de Scio se basa en el uso de textiles que se calientan si son conectados a una fuente de calor, que es el producto que el CTAG tiene patentado. La nanotecnología aportada por la firma coruñesa es el sistema de climatización, la batería de bajo consumo y el desarrollo que permite que se encienda desde un teléfono móvil inteligente en el que el usuario selecciona la temperatura deseada y puede mantenerla.

Los responsables del proyecto aseguran que su chaqueta permite un salto térmico de hasta 15 grados y que la batería tiene una duración mínima de ocho horas en temperaturas extremas, aunque si el usuario la emplea a la intemperie en lugares como Galicia, puede alcanzar los tres o cuatro días. Los primeros 50 ejemplares se elaboran actualmente en Confecciones Trivi, una empresa de Cambados con 57 años de historia, especializada en la elaboración artesanal de prendas de trabajo en la mar, a la que Scio ya le encomendó la elaboración de los trajes del Safe to Sea (S2S). Es un sistema de seguridad para marineros financiado por Inditex que permite mantener a flote y geolocalizado a un tripulante que se cae al mar, cuyo uso evita a los barcos de bajura tener que llevar balsa salvavidas, como ya avanzó este periódico. Precisamente fue este sistema, que ya tienen incorporado 100 barcos gallegos, el que llevó a Scio a desarrollar sus textiles calefactables. "El Safe to Sea es útil en mares como el de Galicia, pero en el Norte de Europa o Gran Sol, la resistencia a la hipotermia de una persona es de entre 10 y 20 minutos. Si podemos al menos duplicarla, sería muy útil", explica Pablo Bermúdez. Conseguir una prenda calefactable sumergible es posible pero que mantenga el calor en mares tan fríos es un reto que los técnicos de Scio IT buscan conseguir.

Fuente: La Opinión de A Coruña