21 septiembre 2021
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La industria láctea impone su ley
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22 Jul 2014 | 11:25h
La industria láctea impone su ley
Los ganaderos gallegos han pasado de cobrar en cinco meses el precio más alto de los últimos seis años a volver a vender por debajo del coste de producción. ¿La razón? La caída de las cotizaciones de la leche en los mercados internacionales y también el aumento de la producción, que hace temer incluso que llegue una multa por sobrepasar la cuota nacional a finales de año. Estas son las claves que explican el problema al que se enfrentan los productores lácteos de Galicia.

Galicia es, de largo, la principal comunidad productora de leche. De las poco más de diez mil explotaciones que continúan en activo salieron durante el último trimestre más de 650 millones de kilos de leche, la cifra más alta de la historia del sector. Pese a todo, este liderazgo indiscutible en la producción no tiene un reflejo en las cotizaciones que reciben los productores gallegos. De hecho son, junto con los baleares, los peor pagados. Para esto, no hay una causa objetiva que lo justifique. De hecho, la Asociación de Empresas Lácteas de Galicia (Aelga), cuyos asociados recogen más del 75 % de la leche gallega, señala que las diferencias que puedan existir entre autonomías son mínimas y responden únicamente a las primas que se pagan por cantidad. La producción media por granja en Galicia se sitúa en torno a las 190 toneladas anuales, lejos de las 270 del conjunto de España. Otros agentes apuntan a los incrementos de los costes de recogida que supone la pequeña dimensión de las granjas y su dispersión territorial para justificar las diferencias de precios.




Fuente: La Voz de Galicia